Hasta que no tomo un café, no soy persona, esta expresión la escucho día a día. El café es un factor común de muchas de las personas que pasan por mi gabinete con la intención de solucionar distintos y variados problemas de salud. EL CAFÉ hay que tomarlo de manera esporádica y de calidad biológica ( en su elaboración se usan peligrosos herbicidas y pesticidas, además para los amantes del descafeinado importante tener en cuenta que en este se emplean también disolventes derivados del petróleo y otros productos químicos) Considero que estos mínimos argumentos ya son motivo suficiente para que al menos el que consumamos sea de un origen orgánico) . Empezar el día con un café desde un punto de vista nutricional no aporta nada, todo lo contrario es un diurético que arrastra vitaminas y minerales. Cuando tomas ese café en ayunas para despertarte: “Es como si golpeas con la fusta a tu caballo para que arranque. Al primer latigazo te responde, pero al final lo casti...
La persona como un Todo