A lo largo de los años de mi práctica profesional he conocido a muchas personas que acuden a mí después de varias experiencias de fracaso con distintas dietas. Conozco perfectamente esa sensación y entiendo cómo se sienten esas personas. Muchas veces frustradas tras mucho esfuerzo sin ningún resultado, enfadadas por no haber cumplido sus expectativas, decepcionadas con ellas mismas y sin esperanza de poder encontrar una manera de sentirse mejor. Cuando asesoro a personas en esta situación, lo primero que me esfuerzo en dejarles claro es que ellas no han fracasado, es la dieta la que ha fracasado . En momentos así es importante recordar que s omos más y nos definen muchas más cosas que el resultado de una dieta . Lo primero que hacemos es quitar la culpa y las emociones negativas, de esta manera, la persona vuelve a conectar con el amor propio y así, puede tener las bases necesarias para iniciar un proceso de cambio en su alimentación. También es impor...
La persona como un Todo