sábado, 29 de junio de 2013

Los analgésicos: El principio de un círculo vicioso



El consumo de analgésicos, a menos que no sea absolutamente necesario en condiciones de dolor extremo, es un acto de supresión y destrucción de la inteligencia curativa del organismo.
Cuando está enfermo, el cuerpo puede requerir señales de dolor para provocar la respuesta inmunológica apropiada con vistas a eliminar las toxinas de una zona del cuerpo concreta y evitar que el individuo siga causándose daño.

El dolor no es una enfermedad y, por tanto, no debe ser tratado como tal. El dolor es la respuesta natural del organismo a la congestión y su posterior deshidratación o malnutrición de las células y los tejidos.
En la mayoría de los casos se produce dolor cuando una de las hormonas de <<primeros auxilios>> del cerebro, llamada histamina, se segrega en grandes cantidades y pasa por los nervios del dolor que se hallan cerca de una zona congestionada.

La repentina supresión del dolor es como cortar los cables de la alarma que protege una casa:
Cuando entre un ladrón en la casa nadie lo notará. Al cortar la comunicación con el cerebro, el cuerpo es incapaz de eliminar las toxinas y las proteínas sanguíneas que están retenidas, y el efecto destructivo de las mismas puede pasar inadvertido.

Los medicamentos contra el dolor no sólo mantienen al cuerpo en la ignorancia de un problema físico determinado, sino que además sabotean sus esfuerzos de curación. El consumo regular de analgésicos suprime la producción de endorfinas en el cerebro, además de causar dependencia con respecto a los fármacos. Esto también disminuye el nivel de tolerancia del cuerpo al dolor, haciendo que incluso los pequeños problemas de congestión resulten muy dolorosos.
Hay personas que han abusado tanto de su cuerpo en este sentido que sufren dolores crónicos, aunque la causa del problema sea realmente insignificante.

“Los fármacos pocas veces curan una enfermedad. Simplemente silencian la protesta de la naturaleza y atenúan las señales de peligro que ésta levanta en la vía de la trasgresión.
Cualquier veneno que penetra en el cuerpo pasa cuenta más tarde, aunque palie los síntomas actuales. Puede que el dolor desaparezca, pero el paciente queda en peores condiciones, aunque en ese momento no sea consciente de ello” Daniel H.Kress, médico.

La siguiente lista refleja soluciones alternativas para paliar el dolor sin interferir en los esfuerzos que hace el cuerpo para curarse a si mismo, todas ellas deben ser prescritas por un profesional de la Naturopatía


Boswelia: Es una hierba ayurvedica que alivia el dolor y mejora la movilidad de las personas con artritis, es también anticancerosa y antitumoral, además de reducir los niveles de lípidos en sangre.

Bromelaína: Es una enzima que se encuentra en el tronco de la piña, tiene efectos antiinflamatorios.

Cayena: En crema alivia el dolor de la zona afectada

Garra de diablo o Harpagofito: Calma los dolores de rodilla y cadera, No recomendado si se sufre cálculos biliares, acidez de estomago o ulceras.

Borraja (GLA ácido gamma-linolénico): Reduce la inflamación de las articulaciones

DHA y EPA (aceites grasos esenciales): Reducen la inflamación de articulaciones y activan la lubricidad.

MSM, Metilsulfonilmetano: Se trata de azufre orgánico que sirve de antiinflamatorio natural.

S-Adenosilmetionina: Evita la pérdida de agua en el cartílago, manteniendo las articulaciones más flexibles.

Precaución: Si se toma cualquiera de las sustancias citadas, conviene evitar el consumo de fármacos antiinflamatorios no esteroideos, como la aspirina o el iburoprofeno, a fin de evitar reacciones adversas, siempre bajo la tutela de un profesional.

jueves, 27 de junio de 2013

¿Sabes que es la TROFOLOGÍA ?



La Trofología es la ciencia que estudia la nutrición de los seres vivos. Concretamente estudia los géneros de alimentos, en  qué orden comerlos en las distintas ingestiones diarias, cómo mezclarlos y cuáles de sus características se pueden utilizar como factores de medicina preventiva
Soy nutricionista naturópata especializada en trofología, a continuación te indico un posible menú basado en trofología

Desayuno
En ayunas, zumos naturales (nunca mezclar entre si las frutas)

Media mañana
Pan de centeno o integral, cereales, bebidas vegetales, galletas integrales.

Comida

Primer plato:
Siempre ensalada o verduras crudas ; vamos variando la forma y los productos frescos del mercado, evitar envasados y congelados.


Segundo plato:
Olvidarnos de la existencia de la palabra freír, todo cocinado con aceite crudo sin recalentar.
Elaboraciones simples y elementales, hervidos o la plancha y evitando hacer mezclas de alimentos, evitar salsas y menos envasadas.

 El horno también es símbolo de salud puede ser ideal para hacer pizzas artesanas caseras y elaboradas por uno mismo, conseguir una masa integral hasta que os sintáis capacitados para fabricarlas con vuestras manos. Las manzanas en el horno son un aporte de energía sin nada de grasas y es un elemento muy bueno para la digestión. Y no olvidéis las verduras que están buenísimas horneadas.

Al ser el mediodía la hora donde hay mejor riego sanguíneo en el estómago así que es ideal para convertir esta comida en la más fuerte.

Ideas para ese segundo plato: Arroz integral, trigo u otro cereal. La patata muy rica y variada de comer se puede tomar casi a diario junto con verduras asadas o hervidas.

Merienda


Combinar fruta con yogur biológico o algún bocadillito (sándwich pequeño) sino no lo hiciste ya a media mañana.

Cena


Muchos pecan en la cena ya que el estrés, la ansiedad etc. nos provoca comer más de la cuenta pero debemos recordar que la cena debe ser la comida con menos calorías y cantidad de comida.

Hay que irse a dormir con el estómago vacío o al menos con la sensación y para eso hay tres opciones:

1 comer muy poco, 2 comer cosas muy suaves o 3 solo fruta.

Si optáis por la opción 2 lo mejor es tomar verduritas en forma de sopa, fruta en forma de papilla, y alguna proteína en forma de pescado blanco.


Estrés. Aprende a controlarlo, pautas generales en estrés:



Es muy importante realizar una serie de cambios en el modo de vida y alimentación.
La dieta de una persona bajo estrés puede ser muy caótica, generando carencias o desequilibrios nutricionales que dificultan la capacidad de resistencia y adaptación o agravan las manifestaciones patológicas.

Una de los síntomas iníciales puede ser la pérdida de apetito (anorexia) o bien la (hiperfagia) comer en exceso, aunque pueden ser pasajeras y no requerir de recomendaciones complicadas. Sin embargo, cuando estas alteraciones se prolongan y no mejoran es importante elaborar por parte de un profesional, un programa dietético y nutricional exhaustivo, además de otras valoraciones en el campo psicoemocional.

Otro problema con el que nos encontraremos es que, si el estrés cursa con “falta de tiempo”, el individuo tiene pocas probabilidades de realizar una alimentación sana o adecuada. Muchas veces se saltará comidas que intentará compensar en la siguiente, tirará de productos pre-cocinados, etc. Si realmente quiere solucionar y mejorar su estado, debe mejorar la calidad de su dieta, con recomendaciones que le ayuden a aportar elementos nutritivos y equilibradores de su estado.

Por tanto se recomienda tener unos hábitos a la hora de comer y de elegir los alimento:

-          Tener un horario rutinario para las distintas comidas.
-          Evitar comer con prisas y/o de pie, asegurando una buena masticación.
-          Descanso después de la comida para conseguir una buena digestión.
-          Cena ligera (sopas, purés, etc.) y como máximo 2- 3 horas antes de acostarse.
-          Evitar atiborrarse de comida debido a nerviosismo y angustia compulsiva, optando por otra actividad como caminar, ejercicio físico, etc.

La dieta será equilibrada, eutrófica y calóricamente adaptada a sus requerimientos (y mejor biológica).

Alimentos indicados en estrés:

Los cereales integrales (por ej. arroz, avena, centeno, quinoa, maíz, espelta, trigo, etc.) Son ricos en complejo B, magnesio y zinc.

Las legumbres, también actúan nutriendo el Sistema Nervioso, dado que contienen incluso algunas más vitaminas del complejo B que los cereales, también contienen zinc, calcio y magnesio, al igual que ejercen un papel positivo en la bomba sodio/potasio.

Fruta y verdura frescas, siempre son una muy buena fuente de vitaminas y minerales esenciales, al igual que si son de temporada (o biológicos) son muy ricos en antioxidantes.


Alimentos no indicados en estrés:

Una dieta no rica en acidificantes,
Carne, pescado, huevos, café, té, pastelería, embutidos, enlatados, pre-cocinados, proteicos, etc. Disminuir su ingesta.

Evitar el consumo frecuente de alcohol, el alcohol produce un estrés químico en el organismo, interfiere con la correcta bioquímica cerebral: bloquea una amplia gama de nutrientes esenciales (que ejercen también un papel regulador suprarrenal y nervioso, inmunitario y cardiovascular).

Cafeína: Aumenta la secreción de adrenalina provocando nerviosismo, tensión, irritabilidad, insomnio. La cafeína reduce la absorción de minerales como Zn (importante en la producción de hormonas suprarrenales) y Fe. El café elimina Ca por la orina. El Ca es importante en el funcionamiento del sistema nervioso y la tensión arterial. La ingesta crónica de café se relaciona con ansiedad y depresión, ya que produce estimulación física y mental y puede conllevar a una dependencia funcional.

Tabaco: La nicotina, aumenta también la secreción de adrenalina. Además con el consumo de tabaco aumentan las necesidades de otros nutrientes, como la vitamina C (necesaria para el buen funcionamiento de las hormonas suprarrenales) y vitaminas del grupo B, entre otras.

Azúcar: El consumo de azúcar y alimentos refinados puede causar una hipoglucemia rebote ya que queda en la sangre un excesivo nivel de insulina una vez metabolizado el azúcar. Esta hipoglucemia causa problemas en la función mental. 
 
Recomendaciones psicoemocionales y hábitos

Técnicas mentales

La relajación es la acción opuesta al estrés. Ahora domina el sistema nervioso parasimpático que controla las funciones corporales como la digestión, respiración, ritmo cardiaco, etc. El sistema nervioso parasimpático esta para repara, mantener y restaurar el cuerpo.

Con la relajación se reduce el ritmo cardiaco, disminuye la presión arterial, la sangre se desvía hacia los órganos internos, disminuye el ritmo respiratorio y la demanda de oxigeno, aumenta la producción de secreciones digestivas, etc.

Para lograr la relajación se puede usar varias técnicas como la meditación, respiración profunda (una técnica o terapia podría ser el rebirthing), yoga, Tai chi, aikido, chi-kung, acupuntura, relajación muscular, masaje, aromaterapia, sauna, etc. Si estas técnicas no son suficientes para poder enfocar el problema, se puede recurrir a psicoterapia de crecimiento positivo.

Ejercicio físico

El ejercicio físico produce una disminución de la actividad del sistema nervioso simpático, circulara menos cantidad de adrenalina en los momentos de estrés, luego se toleraran más las situaciones estresantes.

El ejercicio físico mejora la actividad muscular, aumenta el gasto calórico,  se usan las grasas como fuente de energía, aumenta la hemoglobina en sangre, luego mayor flujo de oxigeno en los tejidos y cerebro, lo cual mejora también la capacidad de pensar y el estado de ánimo.

La actividad física nos ayuda también a liberar toda la tensión generada por la propia reacción al estrés, generando a su vez endorfinas y llegando a una situación de relajación y bienestar y cerrando el ciclo del estrés. 

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martes, 25 de junio de 2013

EL COLESTEROL EN LOS ALIMENTOS



Todos los alimentos de origen animal contienen colesterol. Algunos en concentraciones elevadas (yema de huevo, vísceras): otros en cantidades medias (carne de ternera) o incluso bajas (leche entera). No lo contienen en cambio los vegetales (aceites, frutos secos grasos, legumbres etc.)

TABLA DE CONSUMO DE ALIMENTOS EN REGIMEN DE CONTROL DEL COLESTEROL

Alimentos Prohibidos
Alimentos Permitidos Moderadamente
Alimentos saludables

Mantequilla
Yema de Huevo
Salmón fresco y ahumado
Caballa
Nata
Yogures y postres lácteos
Leche entera
Quesos Secos
Embutidos
Tripería
Bollería y Pastelería Industrial
Productos precocinados
Pizzas
Fritos y rebozados
Latas de atún, caballa, sardinas….
Patatas fritas y aperitivos chips

Garbanzos
Lentejas
Judías
Leche semi-desnatada
piñones
Carne blanca
Carne roja
Yogures desnatados
Jamón serrano
Jamón o pavo cocidos
Queso fresco o tierno
Pan
Miel, mermeladas
Aguacates




Clara de huevo
Bebida de soja, avena, arroz, kamut
Arroz integral
Pasta integral
Cereales Integrales
Todas las verduras
Todas las frutas
Nueces-crudas-
Almendras-crudas-
Dátiles
Pasas
Atún en agua
Aceite de oliva –crudo-